domingo, 31 de enero de 2010

Los tratados de libre comercio de México

LOS TRATADOS DE LIBRE COMERCIO DE MÉXICO

El tratado de libre comercio

Un tratado de libre comercio (TLC) consiste en un acuerdo comercial regional o bilateral para ampliar el mercado de bienes y servicios entre los países participantes. Básicamente, consiste en la eliminación o rebaja sustancial de los aranceles para los bienes entre las partes, y acuerdos en materia de servicios. Este acuerdo se rige por las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) o por mutuo acuerdo entre los países participantes. Un TLC no necesariamente conlleva una integración económica, social y política regional.

Los principales objetivos de un TLC son:

-Eliminar barreras que afecten o mermen el comercio.
-Promover las condiciones para una competencia justa.
-Incrementar las oportunidades de inversión.
-Proporcionar una protección adecuada a los derechos de propiedad intelectual.
-Establecer procesos efectivos para la estimulación de la producción nacional.
-Fomentar la cooperación entre países amigos.
-Ofrecer solución a las controversias.

Los tratados de libre comercio suscritos por México

México se unió al GATT (Acuerdo General sobre Comercio y Aranceles) en 1986 y hoy día es un participante activo y constructivo de la OMC. Es el segundo país con el mayor número de Tratados de Libre Comercio en el mundo. México ha suscrito tratados comerciales con 43 países, en tres continentes distintos. Estos acuerdos representan una oportunidad única para el comercio exterior y para la inversión, ya que abren una puerta de acceso a un mercado potencial de más de mil millones de consumidores. Su principal logro ha sido crear un marco jurídico que ofrece certidumbre a los agentes económicos, incluyendo a exportadores, inversionistas y consumidores, contribuyendo a conformar una de las economías más potentes de la región latinoamericana.

Los tratados de libre comercio suscritos por México hasta este momento son doce:

-Tratado de Libre Comercio de América del Norte (México, EE.UU y Canadá)
Desde que entró en vigor el 1 de enero de 1994, el TLCAN ha sido un factor clave en el incremento de las relaciones comerciales entre México, Estados Unidos y Canadá, y ha permitido que Norteamérica se consolide como una de las regiones económicas más dinámicas e integradas del mundo.

-Tratado de Libre Comercio del G3 (México, Colombia y Venezuela)

Este tratado entró en vigor en 1995. Ha contribuido a fortalecer los lazos comerciales entre México y América del Sur, permitiendo a México consolidar su posición en este mercado. Con este acuerdo quedó libre de arancel todo un universo de productos, con excepción de los sectores textil, petroquímico y agrícola. Por determinación propia Venezuela se ha retirado de este acuerdo.

-Tratado de Libre Comercio con Costa Rica
Éste fue el primer tratado de libre comercio entre México y un país centroamericano. Entró en vigor en 1995. Con él se eliminaron todos los aranceles para las exportaciones mexicanas no agrícolas hacia Costa Rica; además, se establecieron normas que aseguran el trato nacional a los bienes y servicios de ambos países y se fijaron mecanismos para la efectiva eliminación de barreras no arancelarias. A partir de 1996 México se ha convertido en el principal proveedor de Costa Rica.

-Tratado de Libre Comercio con Bolivia
Con su implementación se eliminaron un 95% de los aranceles para las exportaciones mexicanas a Bolivia y un 99% para las exportaciones bolivianas a México. Desde su entrada en vigor en 1995 el comercio entre México y Bolivia se ha incrementado notablemente.

-Tratado de Libre Comercio con Nicaragua
Este tratado entró en vigor en 1998. Contempla un programa de desgravación arancelaria en tres etapas para fomentar la actividad comercial entre México y Nicaragua. Quedan excluidos de este tratado algunos productos como el café y el plátano. 


-Tratado de Libre Comercio con Chile
Entró en vigor en 1999. Su objetivo fundamental es profundizar el contenido del Acuerdo de Complementación Económica México-Chile, vigente desde 1992. Constituye un nuevo instrumento para facilitar las relaciones comerciales entre ambos países. 



-Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea (TLCUEM)

Con este tratado se creó en el año 2000 la primera zona de libre comercio entre Europa y el continente americano. Este acuerdo brinda a las empresas mexicanas la oportunidad de incrementar sus exportaciones hacia un mercado potencial de más de 455 millones de personas.

-Tratado de Libre Comercio con Israel
Gracias a este acuerdo México ha incrementado considerablemente su participación en el mercado israelí. Su entrada en vigor tuvo lugar también en el año 2000. Israel es el único país de Oriente Medio con el que México ha suscrito un TLC. 


-Tratado de Libre Comercio con la Asociación Europea de Libre Comercio (Noruega, Islandia, Suiza y Liechtenstein)
Este acuerdo fue negociado sobre la base del TLCUEM. Su entrada en vigor en 2001 ha convertido a México en el único país latinoamericano que cuenta con acuerdos de libre comercio con las principales economías del mundo. En el marco de este acuerdo, México negoció la apertura total de sus exportaciones de productos industriales.

-Tratado de Libre Comercio con el Triángulo del Norte (El Salvador, Guatemala y Honduras)

Desde la entrada en vigor de este acuerdo en 2001 México ha aumentado sus exportaciones hacia Centroamérica. Más de la mitad de las exportaciones de México al Triángulo del Norte están libres de aranceles desde la implementación de este acuerdo.


-Tratado de Libre Comercio con Uruguay

Este acuerdo ha permitido a México incrementar su participación en la región económica del Mercosur. Entró en vigor en 2004. 


-Acuerdo para el Fortalecimiento de la Asociación Económica entre México y Japón

Acuerdo gracias al cual el comercio bilateral entre México y Japón ha crecido casi un 30%. Entró en vigor en 2005.

México es también miembro observador del Mercosur y ha iniciado negociaciones para establecer un TLC con Brasil, Argentina y Paraguay. También ha iniciado negociaciones para firmar un TLC con Corea del Sur, Singapur y Perú. Recientemente Australia y República Dominicana han expresado su intención de firmar tratados comerciales con México.

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)

Definición del TLCAN

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte, conocido también por sus siglas TLCAN o NAFTA, es un bloque comercial entre Estados Unidos, Canadá y México que establece una zona de libre comercio. Entró en vigor el 1 de enero de 1994. A diferencia de tratados o convenios similares (como el de la Unión Europea) no establece organismos centrales de coordinación política o social. Existe sólo una secretaría para administrar y ejecutar las resoluciones y mandatos que se derivan del tratado mismo. Tiene tres secciones: la Sección Canadiense, ubicada en Ottawa, la Sección Mexicana, en México D.F; y la Sección Estadounidense, en Whasington D.C.

El TLCAN consiste en un conjunto de reglas para fomentar el intercambio comercial y los flujos de inversión entre los tres países mediante la eliminación paulatina de los aranceles o impuestos que gravan las exportaciones, el establecimiento de normas de obligado cumplimiento para los productores y empresarios de los países miembros y los mecanismos para resolver las diferencias que puedan surgir en el desarrollo de su actividad.

Este instrumento corresponde a la más elemental entre las etapas o intensidades posibles de la integración económica regional, que – de manera progresiva – son las siguientes:

a) Zona de Libre Comercio: En la que se eliminan los aranceles interiores y medidas de efecto similar.
b) Unión Aduanera: En la que no hay barreras internas y existe un arancel exterior común.
c) Mercado Común: En el que se suma la libertad de movimiento de capital y trabajo a la eliminación de barreras internas y a la vigencia de un arancel común externo.
d) Unión Económica: En la que se agrega la presencia de instituciones económicas comunes.
e) Unión Política: En que adicionalmente a todo lo anterior existen instituciones políticas comunes.

Es el bloque comercial más grande del mundo y el acuerdo más importante que México ha firmado en términos de magnitud de comercio recíproco, así como por su alcance. A diferencia del resto de los TLC que México ha suscrito, el TLCAN es mucho más extenso, siendo complementado además por el Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte (NAAEC) y el Acuerdo de Cooperación Laboral de América del Norte (NAALC).

En el marco de este tratado existen escasos conflictos comerciales, o relativamente pequeños en términos monetarios. Las disputas se resuelven en paneles diseñados por el NAFTA o a través de la OMC. Las disputas más significativas son la libre circulación de transportes de carga entre México y Estados Unidos, conflictos con la producción de azúcar, y la continuidad de algunos embargos de frutas o verduras en las que México tenía ventaja comparativa (como el aguacate y el tomate), la mayoría de los cuales ya han sido eliminados.

Para México el TLCAN forma parte de una política integral de estabilización macroeconómica y ajuste estructural que se emprendió en 1982 con el propósito de controlar la inflación e impulsar un crecimiento sustentable de la economía. En diciembre de 1992 el Presidente Carlos Salinas (PRI) de Gortari firmó el TLCAN y los sucesivos mandatarios Ernesto Zedillo (PRI), Vicente Fox (PAN) y Felipe Calderón (PAN) han seguido impulsándolo.

Su contenido y estructura

El TLCAN consta de un preámbulo y 22 capítulos agrupados en 8 secciones. Su estructura queda conformada de la siguiente manera:

-Preámbulo
-Primera parte. Objetivos, Aspectos y Definiciones Generales.
-Segunda Parte. Comercio de Bienes. Aranceles y Medidas No Arancelarias.
-Tercera Parte. Barreras Técnicas al Comercio.
-Cuarta Parte. Compras al Sector Publico.
-Quinta Parte. Inversión y Comercio de Servicios.
-Sexta Parte. Propiedad Intelectual.
-Séptima Parte. Solución de Controversias.
-Anexos

Sus objetivos principales

Los objetivos fundamentales de este tratado de libre comercio son seis:

-Integrar una región donde el comercio de bienes y servicios y las corrientes de inversión sean más intensos y ordenados para beneficio de los consumidores e inversionistas.
-Eliminar barreras al comercio de bienes y servicios y auspiciar las condiciones para una competencia justa.
-Incrementar las oportunidades de inversión en los países miembros.
-Proteger la propiedad intelectual en los territorios de las partes firmantes.
-Establecer procedimientos efectivos para la aplicación del tratado y la solución de controversias.
-Fomentar la cooperación trilateral, regional y multilateral.

Sus costes sociales y económicos para México

Según diversos economistas el TLCAN ha sido positivo para México. Su actividad comercial se ha incrementado notablemente y sus oportunidades de inversión se han visto ampliadas en nuevos mercados potenciales. Sin embargo, todos coinciden en que este progreso no ha sido suficiente (o lo suficientemente rápido) para producir una convergencia económica con los demás miembros del acuerdo: no ha reducido las tasas de pobreza de manera considerable, ni ha logrado que México experimente tasas de crecimiento elevadas. Algunos han sugerido que para beneficiarse realmente del TLCAN, México debe invertir más en educación e innovación, modernizar la infraestructura y la agricultura, así como el sistema tributario. De igual manera, debe seguir pugnando por una reducción de los elevados subsidios que sus socios norteamericanos destinan a la agricultura y/o elevar los subsidios nacionales destinados a esta actividad.

Los elevados costes sociales y económicos de este tratado pueden apreciarse hoy en la economía mexicana, la economía latinoamericana más castigada por la crisis mundial según el FMI y el Banco Mundial. Los datos de estos organismos internacionales dibujan un panorama desalentador para México: al final de 2009 la economía mexicana habrá retrocedido un 7,2% con respecto a 2008.

Siguiendo al periodista cubano Hedelberto López Blanch, que recoge las opiniones de varios economistas críticos y activistas sociales, podemos señalar que los principales costes del TLCAN para México son los siguientes:

-Crecimiento de la desigualdad y la pobreza. Varias instituciones alertan de que en 2009 la pobreza ha alcanzado al 51,3% de la población total mexicana.
-Incremento de la dependencia económica y comercial de México con respecto a EE.UU, que se extiende a todas las ramas de la industria, la agricultura y los servicios.
-Aumento considerable de las importaciones que llegan a México desde Estados Unidos, incluyendo bienes básicos que antes se producían en el país (maíz, granos y carnes).
-Venta de mano de obra barata al vecino del Norte. Los trabajadores empleados en las maquiladoras son un buen ejemplo de ello.
-Caída en los ingresos por las exportaciones de petróleo. Venta de petróleo a EE.UU y Canadá a precios preferentes.
-Privatización de más de mil empresas públicas. Compra por compañías multinacionales y a bajos precios de empresas productoras, de servicios, minas y tierras agrícolas a cambio de una supuesta inversión y creación de empleo.
-Desmantelamiento de algunos sectores productivos no competitivos o ineficientes.
-Quiebra de los agricultores nacionales que no pueden competir con la entrada en el mercado mexicano de mercancías norteamericanas mucho más baratas. Caída de la producción agrícola.
-Descenso en los precios de los productos, especialmente de los agrícolas, en busca de la competitividad. Creación de un excedente para el consumidor a costa del productor.

Críticas y movilizaciones ante el TLCAN

La principal crítica que se hace a este tratado es que sus objetivos son solamente económicos: eliminar aranceles para facilitar la circulación de bienes y servicios entre los estados miembros y favorecer las inversiones, sin permitir la libre circulación de capitales. A partir de este acuerdo los intercambios entre los tres países han crecido notoriamente. Sin embargo, los resultados no han sido tan favorables para México, como ya hemos señalado en el apartado anterior. Las importaciones desde Estados Unidos han crecido más que las exportaciones, la pobreza ha aumentado y no se han generado nuevos ni mejores empleos. La principal causa de ésto son las grandes diferencias entre países industrializados y con alto nivel de desarrollo (Estados Unidos y Canadá) y México, el socio mas débil. De esta forma el desarrollo económico entre los miembros del TLCAN es muy desigual.

En México este tratado comercial ha estado rodeado de una intensa conflictividad social. Las movilizaciones sociales contra el tratado de libre comercio y sus consecuencias sociales y económicas se vienen desarrollando desde su entrada en vigor en 1994. Estas movilizaciones han sido encabezadas por las organizaciones sindicales mexicanas, obreras y campesinas, las organizaciones indígenas y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), cuyo levantamiento tuvo lugar el mismo día de entrada en vigor del TLCAN y como respuesta a éste. La marcha más reciente contra este tratado tuvo lugar en febrero de 2008 en México D.F. para exigir al Gobierno Federal la renegociación del capítulo agropecuario en defensa de la soberanía alimentaria y en contra de la reforma energética.

Su agotamiento

Según varios economistas mexicanos (como F. Novelo Urdanivia y J. Flores Salgado), para México el TLCAN simboliza en sus actuales condiciones un mecanismo agotado para proyectar expectativas favorables de futuro. La posibilidad de dinamizar la participación de México en el contexto económico internacional correspondería entonces a un acuerdo de integración de otra naturaleza que rebasara los estrechos términos en que opera una zona de libre comercio.

Las relaciones comerciales de México con el exterior han mostrado una dinámica en ascenso, sobre todo después de la firma del TLCAN. Sin embargo, un balance sintético sobre estas relaciones comerciales indica que, en México, el incremento de la importación ha sido más intenso que el de la exportación conduciendo a un resultado final de déficit comercial de la economía mexicana en el mercado mundial.

El agotamiento de los beneficios del TLCAN, al menos para México, comenzó a ser cada vez más evidente a partir del año 2000. La inicial desaceleración de la economía de Estados Unidos ha hecho notar sus pésimas consecuencias también en la dependiente economía mexicana y hoy la crisis y sus efectos se aprecian en todo el mundo, con especial intensidad en América del Norte.

El futuro del TLCAN a estas alturas es incierto. Por ello, se han hecho propuestas para alcanzar una mayor ampliación de este instrumento económico. La figura del llamado NAFTA PLUS es un buen ejemplo de ello. El Presidente Fox ya propuso, sin mostrar la estrategia para hacerla posible, que la región norteamericana se constituya en una zona de absoluta libertad de tránsito de bienes, servicios y personas, mediante acuerdos específicos, y que se encamine a disponer de una moneda común. El planteamiento ha sido bautizado como Iniciativa para Norteamérica y, hasta el momento, no se ha hecho visible la voluntad de los socios comerciales de México para otorgarle viabilidad. Esta iniciativa incluiría cuatro aspectos:

-¿Cómo incrementar la competitividad regional? (Tecnología, Investigación y desarrollo, Educación, Normas comunes y Mercados comunes de capitales).
-Seguridad regional (Lucha contra el terrorismo, Lucha contra la delincuencia organizada, Higiene y salud y Sistema legal común).
-Infraestructura común (Pasos fronterizos, Carreteras, Puertos y Aeropuertos y Normatividad común).
-Mercado de trabajo regional.

La propuesta no parece contar con el consenso de los tres gobiernos signatarios del TLCAN, debido a la incorporación de aspectos que, como el mercado regional de trabajo, resultan problemáticos y poco interesantes para las dos economías más desarrolladas del acuerdo.

Por parte de funcionarios importantes de Canadá y de Estados Unidos, se comienza a perfilar la idea de hacer evolucionar el TLCAN hacia la figura de la Unión Aduanera (UA). El cambio que esta figura establecería, en relación con el estatus actual, sería el establecimiento de un arancel común para los llamados “terceros países”, los que estarían fuera de la UA.

Para el principal negociador mexicano del TLCAN, Jaime Serra Puche, la alternativa viable y plausible es una ampliación del mismo instrumento, que se alcanzaría abordando los siguientes elementos:

-Acuerdo regional de seguridad de América del Norte.
-Acuerdo de coordinación de políticas macroeconómicas.
-Fortalecimiento de las instituciones del TLCAN, para que sean observadas con un mayor sentido de obligatoriedad.
-Establecimiento de la complementariedad productiva y comercial agrícola, donde México se centre en la producción preferente de frutas y legumbres.
-Cooperación para la explotación regional de los recursos energéticos regionales.
-Aprovechamiento pleno del bajo costo del transporte de mercancías desde México a Estados Unidos, ventaja comparativa de la que no se recogen todos los beneficios que ofrece la cercanía geográfica.